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Biblioteca de las alternativas

29/08/2002
La política del Poder amenaza arruinar la reunión ministerial de la OMC

Aileen Kwa

GINEBRA, 9 noviembre - La Reunión Ministerial de la OMC empieza esta tarde con la mayoría de países en desarrollo profundamente descontentos con el proceso de negociaciones preparatorio a Doha e insatisfechos con aspectos sustanciales de la agenda. Por decir lo menos, el proceso preparatorio en Ginebra hizo iniciar esta Ministerial con mal pie.

Anoche (8 de noviembre) los Países Menos Desarrollados (LDCs) se reunieron y reiteraron su posición de no aceptar ninguna negociación sobre nuevos temas. Un delegado africano dijo: "Nosotros hemos sido corteses, pacientes y diplomáticos comunicando nuestras preocupaciones sobre las negociaciones propuestas para nuevas áreas. Ahora es el momento para que nosotros estemos preparados para decir NO con mayúsculas. (ver Boletín del Sur, Doha Highlight, No. 1, 9 de noviembre 2001).

El Presidente del Consejo General, Stuart Harbinson, y el Director General, Mike Moore, transmitieron a Doha lo que muchos delegaciones de los países en desarrollo llamaron "una declaración borrador parcializada". En la nota que acompaña al borrador, con fecha 5 de noviembre, dos ítems se destacan, por su (inconsciente) ironía. Moore y Harbinson declaran que "El proceso preparatorio bajo este mandato se llevó a cabo en reuniones informales en las que dimos máxima prioridad a la transparencia y a la inclusión."

Para añadir insultos al mal causado en Ginebra, también afirmaron en la nota de tapa que "En base a las consultas sostenidas desde el principio del proceso, fue claro que una abrumadora mayoría de Miembros no deseó repetir el método de preparación seguido antes de la Conferencia Ministerial de Seattle. Este último, fue un proceso impulsado por propuestas formales que produjeron un compendio inmanejable que no podía ser refinado. Esta vez, los Miembros prefirieron claramente un método a través del cual el Presidente y el Director General produjeran, en base a consultas, su mejor aproximación a una solución de compromiso entre las diferentes posiciones de los miembros."

Para la mayoría de países en desarrollo, estas declaraciones no podrían llegar más lejos de la verdad. Mientras Moore y Harbinson se felicitan por el trabajo hecho hasta ahora, efectivamente son los responsables principales de obstaculizar a los países en desarrollo, ignorando sus posiciones por completo, e imponiendo un documento que no podría ser más prejuiciado contra los intereses de los países en desarrollo. Al contrario del texto de Seattle, este texto "limpio" oculta el desacuerdo que existe en casi todas las áreas. Lo más polémico es que promete iniciar negociaciones multilaterales sobre inversiones (parecido al AMI), competencia, transparencia en las contrataciones gubernamentales, facilitación del comercio y aranceles industriales.

El Grupo Africano y los LDC lo han dicho claramente en sus reuniones regionales preparatorias, así como en sus muchas declaraciones en Ginebra, que estas nuevas negociaciones no van con sus intereses. Pero la U.E, EE.UU. y sus aliados pretenden saber mejor lo que les conviene a estos países pobres. En los próximos días en Doha, los Ministros de los países en vías de desarrollo serán arrinconados, presionados, amenazados y sobornados, para que acepten lo que saben que no les beneficia. Se pondrán en entredicho otros intereses nacionales (acceso a ciertos mercados, ayuda financiera y alimentaria), así que no se sabe si podrán resistir las presiones.

Países en Desarrollo obstaculizados en el proceso preparatorio

Cuando se emitió la segunda declaración borrador el 27 de octubre, muchos delegados de los países en desarrollo en Ginebra reaccionaron con alarma y frustración. El primer borrador no había reflejado sus posiciones. Pero el segundo, en vez de incluir algunas de sus posiciones, las ignoró aún más. Si bien hasta el Presidente, Harbinson, reconoció que la mitad de los miembros estuvo en contra de la introducción de los temas de inversiones y competencia, el segundo borrador quitó los corchetes - que señalan la falta de un consenso - sobre estas secciones. La opción de no iniciar negociaciones se eliminó, dejando sólo un texto que acordaba comenzar las negociaciones en la Quinta reunión Ministerial.

Muchos delegados en Ginebra de los países en desarrollo estaban muy enojados. El señor Chifamba, delegado de Zimbabwe (y coordinador del Grupo Africano) dijo que estaba "impresionado, aunque no sorprendido, porque siempre nos han marginado."

Rápida en reaccionar, Nigeria emitió una fuerte declaración al Consejo General (con un llamado a que se lo distribuya ampliamente). La declaración afirmó:

"Nigeria encuentra poco satisfactorio el texto emitido por el Presidente del Consejo General porque es parcializado. En general, el texto acomoda la totalidad de los intereses de los países desarrollados mientras desatiende las preocupaciones de los países en desarrollo y de los países menos desarrollados. No incluye de ninguna manera los problemas de interés de los países en desarrollo como son los de Implementación, el Trato Especial y Diferenciado (S&D), asuntos de los Menos Desarrollados, Subsidios y Medidas de Contravalor, y TRIPS y Salud Pública…

"Por ejemplo, si bien cede un poco en cuanto a la Implementación, que ha estado sobre el tapete desde la conclusión de la Ronda de Uruguay, promueve vigorosamente los Nuevos Temas en beneficio de las delegaciones mayores… el texto muestra poca consideración para nuestros países. Le pedimos al Presidente que indique los puntos de vista alternativos de los países en desarrollo y los países menos desarrollados a fin que se envíe a los Ministros un documento equilibrado …

"Es inoportuno que el Presidente haya decidido adoptar esta actitud no-incluyente al dejar de lado los puntos de vista de los países en desarrollo y los menos desarrollados. Nigeria considera una omisión seria el hecho de que el borrador no proyecte las diferencias cruciales en nuestros puntos de vista. Esto indica que no existe una cancha nivelada en la OMC si sólo se oyen los argumentos de un lado, y sobre aspectos que afectan a todos nuestros países…"

Sin embargo, cuando el Consejo General se reunió formalmente el 31 de octubre, Harbinson se mantuvo firme en no hacer ningún cambio al texto, sin importar cuántas delegaciones protestaron. ¡Efectivamente, él llegó a decir que no deseaba participar en una sustancial discusión detallada!

Al iniciar la reunión sus comentarios fueron los siguientes:

"En esta fase, estos textos claramente no pretenden, de ninguna manera, representar elementos acordados, aunque en algunas áreas es posible que estemos más cerca de llegar a un acuerdo que en otros. Sin embargo, nada puede considerarse definitivamente acordado en ausencia de un acuerdo global, y ésta es una decisión que tomarán los Ministros en Doha. En lo que tiene que ver con el proceso en Ginebra, nuestro juicio es que lo hemos llevado hasta su punto máximo, y que más consultas no nos permitirán mejorar el texto. Por las mismas razones, y mientras claramente no quiero limitar el derecho de las delegaciones a opinar, creo que en este momento no ayudaría al proceso que en esta fase las delegaciones entablen una discusión sustancial dentro del Consejo General sobre porciones específicas del texto".

"El Director General y yo no planeamos revisar más estos textos. Pretendemos transmitirlos a los Ministros bajo nuestra responsabilidad…"

El profundo enojo y frustración de los delegados fueron palpables al final de esta reunión del Consejo General.

Tanzania, representando a los Países Menos Desarrollados dijo:

"… el borrador actual le queda corto al tipo de texto con el que nos sentiríamos cómodos, puesto que no recoge suficientemente nuestras preocupaciones principales. Ciertamente, no esperábamos que se incluyeran todas nuestras propuestas en un texto de consenso, pero sí esperábamos que nuestras principales propuestas y reservas estuvieran reflejadas, aun cuando sea en corchetes, o señaladas como opciones separadas, a considerarse. Elogio su esfuerzo en intentar evitar el tipo de texto que tuvimos en Seattle, con tantos corchetes y opciones, pero en ese texto al menos era claro lo que fue aceptado por los miembros y las diferencias que nuestros Ministros tenían que resolver... El borrador que tenemos ahora es aparentemente limpio, pero como usted admitió en sus comentarios introductorios y en la página de tapa, este no representa un texto acordado en ningún momento de esta fase, y esto significa que aunque no haya ningún corchete físico en ninguna parte del texto, sí existen muchos corchetes mentales que deben ser desatados en Doha. En ese sentido, este texto puede ser más complejo y difícil para que los ministros lo usen para llegar a un consenso, que un texto en el cual las diferencias en áreas claves fueran más explícitas."

Egipto también expresó su frustración. Señalando problemas con el proceso, dijo " …la transparencia, como hemos repetido en tantas ocasiones en las que tuvimos que discutir este importante asunto, no sólo es una cuestión de flujo de información o la expresión de la opinión de un miembro, aspectos que son muy importantes. Lo más crucial es que la transparencia debería garantizar la participación de todos los Miembros en el proceso de toma de decisiones y asegurar un sentido de compromiso por parte de todos los miembros con el resultado final.

"Pensamos que es importante empezar anotando esto, porque estamos muy sorprendidos de que la Declaración Borrador Revisada emitida el 27 de octubre parece ignorar muchos puntos de vista y posiciones expresadas por mi delegación, así como - según nuestras notas - las de muchos otros países en desarrollo". Egipto pasó entonces a decir que, de hecho, el proceso y la agenda parecen recoger sólo de palabra las preocupaciones de desarrollo".

En base a Reglas, pero con “flexibilidad”

Una preocupación grande de muchos países en desarrollo en el último tramo de su lucha antes de Doha había fue sobre la legalidad de transmitir una declaración borrador sin corchetes, pero que no era un documento de consenso. ¿Cumplió con las reglas de su mandato el Presidente, al transmitir "bajo su responsabilidad," un texto aparentemente limpio y que lleva el sello del Consejo General?

La India, en la reunión del 31 de octubre se declaró muy preocupada por la estrategia utilizada para "fabricar" un texto "limpio" y transmitirlo a Doha. El delegado Indio dijo:

"Al optar por un texto que no destaca las diferencias en áreas cruciales, sobre todo respecto a los nuevos temas, es probable que usted obligue a muchos de nosotros a poner el texto entero en corchetes..

"Sr. Presidente, tengo problemas muy serios con la sugerencia de que su texto debe ser transmitido como está a los Ministros. Creemos que semejante curso de acción, no será apropiado. Pienso que no es justo que el texto de un Presidente ponga en desventaja a cualquier miembro de la organización. La OMC es un foro para negociaciones. A veces, cedemos cuando un presidente emite un texto después de un proceso amplio de consultas. Hoy, tratamos un asunto trascendente que tendrá un tremendo impacto en la vida comercial, económica y social de miles de millones de personas. No es, por consiguiente, un problema ordinario. Si bien apreciamos sus restricciones, debo decir que no es posible para mí consentir una situación en la cual una declaración borrador es transmitida a los Ministros sin reflejar las preocupaciones y objeciones de un gran número de países, incluyendo el mío. Usted recordará, Sr. Presidente, que el texto de Seattle que se transmitió con el consenso del Consejo General, contuvo varias opciones en relación a varios problemas en corchetes. Sé que es una moda criticar aquel texto diciendo que fue inmanejable. Sin embargo, ese texto tuvo el mérito de no perjudicar la posición de nadie. En nuestra opinión, optar por un texto limpio sin reflejar apropiadamente las diferentes posiciones, al menos en cuanto a los mayores problemas, es girar hacia el otro extremo."

A continuación, el delegado de India sugirió que si no se consideraba posible la revisión apropiada del texto, debe haber entonces una "carta de presentación del borrador de la Declaración Ministerial que explique las principales diferencias y las opciones sugeridas para resolver los problemas críticos encontrados durante el proceso preparatorio."

En la misma reunión, Jamaica también se expresó sobre el asunto de la legalidad y transmisión del polémico texto. Su embajador dijo que "para una organización basada en las reglas, hubo demasiada informalidad en una fase crucial". Él "se preguntó" sobre la manera en que se deciden las reglas . "En otras organizaciones internacionales los procedimientos son muy precisos."

Increíblemente, reaccionando a este comentario, un portavoz de la OMC, Keith Rockwell, dijo que la investigación de ellos indicó que hubo un cierto nivel de "inconsistencia" en los procedimientos sobre si el Presidente y el Director General efectivamente gozaban de la autoridad para transmitir semejante texto, pero que la consigna era "flexibilidad" (ver SUNS 1 de nov. 2001).

“Con base en las Reglas”, pero las decisiones finales se basan en el Poder

Cuando el proceso llegó a su fin en Ginebra la semana pasada, y se hacían maletas antes de salir para Doha, delegados del Sur difícilmente contenían su desilusión, frustración e impotencia. El sentido general era que se habían esforzado demasiado, participando en todos los aspectos de las negociaciones sustantivas, pero habían sido ignorados. Cuando llega la hora de la verdad, parece que las decisiones más importantes - incluso en esta organización basada en reglas - se toman en base a la política del poder.

Un delegado de un país africano del grupo de los menos desarrollado afirmó "todos sabemos qué está pasando, los aspectos sustantivos ahora no son el problema."

Haciéndose eco del mismo sentimiento, una representante caribeña dijo "no es una cuestión de sustancia. Nadie puede decir que no hayamos participado. Lo hemos hecho, y simplemente nos han ignorado. El texto no toma en cuenta nuestros intereses. No habrá un tercer borrador, y no porque no haya tiempo. El texto salió el sábado; el lunes enviamos una carta firmada por 20 países en desarrollo pidiendo cambios sobre la Implementación. Y él (el Presidente Stuart Harbinson) simplemente dijo no. Todos sabemos por qué lo dijo, y que nuestros ministros tendrán un tiempo difícil."

Expresando preocupaciones sobre el proceso de negociaciones que tendrá lugar en Doha, ella continuó:

"Nadie sabrá cómo él escogió la Presidencia (de los grupos de negociación). ¿Serán sus amigos? ¿Quién presidirá estos grupos, cuántos grupos de trabajo habrá? Estamos en la peor situación posible, y es una cuestión de política, no es por falta de argumentos."

Sus preocupaciones parecen ser precisas. A partir de hoy, en Doha, seis grupos de trabajo y sus presidentes ya han sido identificados; y la mayoría de los miembros no saben cómo fueron escogidos (ver Boletín Sur, Doha Highlights - no. 1, 9 de nov 2001).

En Conclusión

Detrás de la ceremonia de inauguración de la Reunión Ministerial se da una intensa lucha por el poder. Los países ricos confían en su poderío militar, económico y político para forzar a los países en desarrollo a aceptar una agenda que beneficiaría a los intereses corporativos de los ricos. El poder de los países en desarrollo radica en su número y en su autoridad moral, puesto que son aquellos por quienes supuestamente hablan los ricos --y, desgraciadamente, en el duro legado de los acuerdos de la Ronda Uruguay que todavía provocan fuertes impactos negativos en sus países.


* Aileen Kwa es una analista política para Focus on the Global South. Ella trabaja en Ginebra.

 
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