Algunos pontos para el balance del VI FSM- II FSA Caracas 2006 Secretaria do Conselho Hemisférico do Fórum Social Américas 1.Sobre el proceso FSM y sus perspectivas
Hay la percepción compartida de que los Foros 2006 marcan una suerte de punto de inflexión en la trayectoria del proceso. Se reconocen los avances logrados, la consolidación del Foro en el escenario global, sus acumulados políticos y metodológicos, al tiempo que se señalan desafíos para el futuro, la necesidad de hacer algunos cambios que recojan y potencien la evolución del Foro, su dinamismo.
Como un falso dilema –a nuestro parecer- se presenta la caracterización del Foro sea como un espacio de encuentro e intercambio, sea como uno de articulación con el estatus de ‘sujeto político’. Las dos dimensiones hacen parte de la realidad de este proceso y no son excluyentes; es las dos cosas al mismo tiempo.
Bajo distintas expresiones y formulaciones, se registra la necesidad creciente de que el Foro, como resultado de cada evento, produzca un pronunciamiento, lance el llamamiento a alguna iniciativa de acción global –hay quienes van más allá al hablar de una estrategia para el cambio global-. Esto permitiría emitir una voz hacia el mundo, darle un sentido mayor a las energías y esfuerzos que suponen el desplazamiento y contacto de miles de personas del planeta. Voces cada vez más aisladas no están de acuerdo con esto, al asociarlo con hegemonías o dirección en el Foro, negando, per se, a la ‘nueva cultura política’ que se construye en el Foro su capacidad para hacer consensos.
Darle fuerza a iniciativas que en cada año sintetizan o reflejan los asuntos más urgentes del mundo, las causas comunes, es una necesidad sentida de movimientos y organizaciones que en los hechos están construyendo agendas comunes, compartidas, intersecciones de luchas, apropiación cruzada de causas -para trabajar en términos sectoriales o de ‘reivindicaciones’ que se consideran apropiadas para cada quien, en rigor no se necesitaría un FSM-. Las articulaciones y alianzas construidas y en camino dan cuenta de que todas/os queremos y podemos decir y hacer sobre el mundo y su futuro como un todo. Esto no niega la horizontalidad, si no que le da una perspectiva de otra calidad.
La ausencia de esa voz, de ese pronunciamiento compartido, ha dado lugar a que, hacia afuera, ese vacio sea llenado azarosamente por el manifiesto de algun grupo de notables, o por la presencia de líderes de gobiernos (Lula, Chávez), lo que termina siendo la peor alternativa. Hacia adentro, deja la insatisfacción en muchos participantes, sobretodo en quienes no acuden en delegación de organizaciones, y que representan al menos un 60% de asistentes, cuyo compromiso y expectativas de acción contra el neoliberalismo y por construir otro mundo se dispersa, pierde el sentido de un proyecto compartido.
El debate sobre este punto está abierto, y sobre la mesa el desafío de encontrar el modo de hacer viable esta expresión del Foro. Mientras, la amplia divulgación del llamamiento de la Asamblea de Movimientos Sociales puede contribuir a posicionar su voz y orientaciones en la coyuntura.
Un asunto de ya largo debate y de resolución inaplazable se relaciona con la periodicidad y sincronización del FSM y los regionales. La organización del Foro se asienta de manera preponderante en las energías y recursos de movimientos, redes, organizaciones. Algunas han expresado ya las dificultades que esto representa en varios sentidos, y se ha planteado la necesidad de espaciar los eventos mundiales, acordando un calendario que permita un encadenamiento de foros regionales y temáticos, de manera que no queden ‘vacíos’ en el tiempo, y se facilite la retroalimentación de procesos (En los hechos, la simultaneidad de los policéntricos no fue posible, y la sucesión les da más fuerza, resulta más respetuosa con los ritmos y calendarios regionales). Más de una vez se ha llegado a consensos en el CI al respecto, que han sido eludidos o modificados al momento de la resolución.
El formato general del evento se ratifica como válido. Pretender que se coloque un solo tema central (por ejemplo ‘Africa’), o que todo se refiera a propuesta de alternativas, limitaría la riqueza que hasta ahora ha permitido que los eventos combinen, conjuguen la expresión de temas con grandes acumulados, de procesos de articulación y alianzas ya maduros (‘foristas’ de trayectoria, por así decir), con los nuevos, con los que van integrándose, con los que surgen en escenarios regionales o mundial como expresión de nuevas problemáticas y luchas. Este marco ha permitido en encuentro, conocimiento y reconocimiento de participantes organizadas/os –de distintos tamaños y alcances- e individuales.
2.Aspectos metodológicos y temáticos
Se ha reconocido que el Foro Caracas tuvo un carácter claramente político. Esto no fue sólo un resultado azaroso o espontáneo, sino que fue un aspecto priorizado por el FSA-CH en el proceso de preparación, que incluyó una amplia consulta para la definición de ejes temáticos. El énfasis político surge entonces de la realidad, de las dinámicas de cambio en la región, de las agendas de los movimientos y organizaciones, de la apropiación o arraigo de una perspectiva que nos sitúa frente a inminentes definiciones sobre el destino del planeta. Los resultados, entonces, confirman lo acertado de dicha orientación, su sintonía con la realidad.
Esta politicidad no queda circunscrita al asunto de los gobiernos comprometidos con el cambio en la región y sus relaciones con los movimientos, o a las relaciones entre partidos y movimientos, como podría desprenderse de lecturas mediáticas, sino que concierne al más amplio espectro de las expresiones del poder. Así, desde una nítida posición antimperialista y contra la guerra, fortalecida por la presencia de líderes de Norteamérica, pasando por propuestas alternativas de integración –con renovada perspectiva de relaciones entre países y pueblos-, por una crítica a patriarcado, por la visualización del colonialismo como dimensión aún presente en los Estados, hasta el registro de avances en la interacción de diversidades. También las relaciones internas del Foro fueron abordadas desde este prisma político: se estrenó la Política de Igualdad asumida para hacer frente a las asimetrías y relaciones de poder implícitas.
Conviene relacionar todo esto con una particularidad del Foro en las Américas: el proceso de articulación de fuerzas sociales arrancó antes del FSM, pero éste tuvo la virtud de potenciarlo y multiplicar las conexiones globales. Caracas, en tal sentido, resultó un momento clave para consolidar interrelaciones y agendas en el plano hemisférico (particularmente vía campañas), teniendo como preocupación común la definición de estrategias de cara a los nuevos tiempos. Faltó, sin embargo, una mayor y mejor interconexión con las otras regiones.
La necesidad de construir algunos equilibrios temáticos, regionales, etc., así como de ofrecer espacios que presenten síntesis de pensamiento, debates y propuestas sobre temas estratégicos, fue cubierta a través de los eventos cogestionados; este es un medio que debe fortalecerse como parte de la metodología.
La interacción con el proceso venezolano, que motivó la elección de sede y despertó gran interés de participantes (ha sido, de lejos, el Foro más ‘grande’ de los policéntricos), se dio por varias vías. Para mucha gente era relevante la oportunidad de “ver” el proceso, conocer informaciones de primera mano, acercarse a posiciones y debates sobre el camino de cambios que se está construyendo, sobre su líder, con una coincidencia previa en cuanto a la postura y rol antimperialista. De su lado, en el entorno del Foro se valoró la oportunidad de aproximar su ‘espíritu y método’ hacia las organizaciones venezolanas, de contribuir desde una dimensión internacional a sus debates y acciones. Esta aproximación se logró, pues alrededor de un cuarto de los eventos inscritos fueron impulsados por entidades y organizaciones venezolanas, si bien se ha señalado que la presencia en los debates fue más limitada.
El empeño en la simultaneidad de los Foros debilitó las posibilidades de hacer articulaciones o ‘ventanas’ entre ellos. Asumiendo desde el inicio un calendario secuencial se habría logrado una mejor interrelación, actividades conjuntas, presencias cruzadas, etc.
3. Aspectos organizativos y logísticos
El dinamismo que ha cobrado el Consejo Hemisférico frente a la consolidación del proceso en las Américas, y su rol compartido con el Grupo Facilitador Venezolano en la organización del Foro, fue relevante para la definición de contenidos, para la programación, así como para la inclusión y presencia fortalecida de norteamérica. La tarea se llevó adelante de manera muy colectiva, solidaria y participativa.
El CH realizó tres reuniones plenarias como parte de la preparación del Foro, y sus comisiones funcionaron de manera permanente. El debate político realizado en cada reunión se mostró muy útil para orientar todo el proceso.
Se han anotado varias dificultades logísticas que interfirieron con la fluidez de los eventos, y en ocasiones con su misma realización o no: la ubicación dispersa de los recintos del Foro, la asignación superpuesta de locales o cambios de último momento, la ubicación en horarios coincidentes de actividades de una misma organización, etc. Pero todos estos remiten a un asunto que debe ser sujeto de corresponsabilidad y racionalización: hay una sobreestimación en el número y tamaño de los eventos autogestionados, lo que coloca exigencias logísticas exageradas a la sede, e interfiere con una óptima asignación de tiempos y espacios. Un significativo número de actividades inscritas finalmente no se realizan sin que sus promotores lo adviertan con la debida anticipación. Otro tanto se hace frente a un público sensiblemente menor al anunciado; algunas en los hechos no requieren las condiciones demandadas en cuanto a traducción, por ejemplo. Todo esto, además, redunda en una presión irracional sobre el financiamiento y la movilización de recursos.
La experiencia y madurez alcanzadas por las articulaciones regionales contribuyeron sensiblemente para sobrepasar las dificultades logísticas así generadas, y asegurar que el programa se cumpla con relativa normalidad.
4. La difusión del Foro
La edición del Foro en Caracas devolvió al FSM a las primeras páginas o a un sitial importante en los medios convencionales del mundo. La última evaluación después de Porto Alegre 2005 indicaba una tendencia descendente a ese nivel; en algunos casos se consideró que se estaba ya rozando la invisibilidad. En este año, tanto el ‘repunte’ mediático de Davos, como la atracción que representaba la sede, contribuyeron a esta recuperación de terreno.
Por otra parte, se experimentó un salto en la convergencia de medios de comunicación comprometidos con el Foro, lo que permitió que opere un virtual mecanismo multimedia con alcance masivo e internacional (la participación televisiva fue clave).
A nivel de los medios locales, en la guerra que los medios de oposición vienen librando contra el gobierno Chávez, inicialmente optaron por una línea de condena y satanización del Foro (costo, congestionamiento del tráfico, etc.), para luego dar paso a una imagen virginal del Foro que pretendía ser “politizada” por el mandatario venezolano; este hecho terminó ayudando a que se abran espacios y que el eco del Foro se multiplique tanto en el país anfitrión como fuera.
Fonte: Ano: 2006 Tipo documento: Artigos de opinião Idioma: Castelhano